Un día como mesera
-Señorita, ya no quiero esto- dijo el anciano que minutos antes había alegado por el muslo de gallina muerta que reposaba en su plato. -Esta bien, no hay problema-, le dijo con su más hermosa falsa sonrisa, mientras miraba la arepa de chóclo con un deseo verdaderamente sexual. Afanada la devolvió a una olla de barro junto al enorme horno de leña. -Alex, guardámela, esta me la como yo, el viejo maldito no quiso comérsela-.
El Restaurante de su tía, que por razones comerciales no nombraremos, llevaba tres fines de semana sin llenarse, por eso la administración, una señora de trasero enorme graduda como maestra en piano a quien llama Tía, había decidido que ese domingo sólo llamarían a 15 empleados de los 20 que se mueven de aquí para allá, sobre todo con ubres de vaca, vísceras y carne de marrano.
Molly Parker, que originalmente iba a almorzar y a dejarse en una hamaca hasta las 6 de la tarde, no logró caminar hacia los guayabos que sostenían los desteñidos chinchorros, cuando ya estaba con un delantal y gorra azules prendiendo velas, cambiando chimichuris y diciendo "Bienvenidos".
La gente no paró de llegar.
Molly atendió 6 mesas, se sometió a cosas como: -No se olvide de mi champús-, -me puede cambiar la morcilla por otra cosa?-, -Le dije limonada, señorita-, -Si no tienen coca-cola no-, -¿Y cómo está hecha la ensalda?-, -niña! los cubiertos-, -¿me regala más servilleticas?-. -puede prender otra velita?-, -y es que apenas están pelando el marrano que se demoran tanto?-
En la tarde cuando Molly Parker ya se cansaba de tanta "atención", de gente más animal que la carne que se comían y de un paupérimo saldo de propinas, llegó un sujeto de ojos azules y le dijo -Que mesera tan linda-, ella con los cachetes rojos, el pelo desordenado, el jean ultra flojo, le dijo frunciendo su sudoroso ceño -uish- y se cagó de la risa.
Moraleja:____________________________
(completar con letra imprenta)
(se me acabó la cuerda, estoy en el trabajo y tuve mil interrupciones)
Reflexión
No hay que ser tan amable con la familia, si me pagan el día seguiré yendo los domingos. Lo haré por diversión "Hay que conocer a los usuarios", vamos a ver si aguanto.
(Escribí esto escucando Poison, estoy envejeciendo)


javier dijo
A veces es muy bueno estar 'del otro lado' ... Saludos :)
28 Marzo 2006 | 05:45 PM